Perdida en Quién ser.

by - 17:08


Perdida en medio de la nada, viviendo a oscuras, sintiendo que el mundo se desvanece bajo mis pies, caí de rodillas ante la espesa niebla que cubría el campo.

"¡Tortura!, ¡oh, tortura!, déjame libre de ti. Ya no quiero verte ni sentirte. Con la soledad tengo suficiente en este mundo".

Toqué donde el corazón estaba situado, dolía como si estuviera lacerado; lancé un alarido al aire. Estaba perdida en la espesura del bosque a medianoche, había tratado de huir del mundo y había llegado a una pesadilla.
Me tumbé a los pies del árbol más cercano haciendo que mi cuerpo pareciera una bola; tenía miedo y frío.

Tratar de luchar contra mundo real me estaba volviendo loca, todo allí era tan diferente a como era yo en realidad. Un ser diferente, una chica como cualquier otra, con la única diferencia de querer cambiar el mundo. Que este dejara de ser tan superficial. Pero me había perdido en ello.
Ya no me reconocía. Había cambiado, sufriendo en asemejarme al resto. Olvidando quien era yo.
Ese yo que todo el mundo odiaba.

Cerré los ojos con fuerza. La oscuridad me absorbía, la luna se ocultó de mi haciendo más tenebrosos los sonidos de la naturaleza.

"¡Jane!" alguien llamaba por mi "¡Jane!"
"Aquí" susurré sin fuerzas.
"¡Jane!" gritó alterada la figura femenina. Se acercó a mí y se sentó a mi lado descansando mi cabeza sobre su regazo. "Yo siempre estaré contigo" susurró acariciando mi cabello.
Levanté el rostro para ver a mi compañía. Sus ojos negros brillaron un poco y la luna volvió a aparecer, dejándome descubrir que ella tenía mi imagen.
Ella era la parte que había perdido, mi yo real.

"Somos una sola, nunca me dejes ir" ella lloró "Si nos extraviamos, te encontraré siempre".

Como por arte de magia, un rayo de luna iluminó el lugar, todo estaba rodeado de rosas y muchas mariposas azules posadas en ellas, moviendo sus alas.

"El mundo no siempre es hermoso, pero siempre podremos huir a nuestro lugar" señaló alrededor "en los sueños vivimos felices".

"Nunca permitiré que te separes de mi nuevamente".

Cerré los ojos e inspiré el aroma de las rosas. Al abrir los ojos estaba nuevamente en mi cama, la almohada estaba húmeda por las lágrimas que había derramado.

Pero ahora todo estaba bien. El mundo era igual que cuando me quedé dormida, pero algo había cambiado.

Me había encontrado

You May Also Like

0 comentarios