JDP: Una última vez

by - 23:41



A Holly nunca le habían gustado las festividades que típicamente se comparten en familia porque no tenía con quien compartirlas, pero eso había cambiado un par de años atrás, Douglas fue el causante de que su percepción cambiara, que se acostumbrara a estar rodeada de personas, de él, de su familia; pero ahora todo de alguna forma regresó a su normalidad, estaba sola recorriendo las calles de Londres iluminadas por luces formando ángeles en el cielo nocturno mientras música navideña invadía sus oídos, haciendo que el frío que traspasaba su cazadora de cuero se sintiese hasta el tuétano. 

—Eres patética —susurró mirando al cielo con las luces distorsionándose por las lágrimas que anegaron sus ojos. 

Intentando recomponerse las enjugó y acomodó el gorro de lana que la madre de Douglas le regaló la navidad anterior, antes de meter las manos en la cazadora y continuar caminando hacia su pub favorito que sabía que no cerraría por ser Nochebuena. 

Al cruzar la puerta notó que sería una noche tranquila, las pocas personas que estaban allí quizá se encontraban en su misma situación. Se sentó en la barra y pidió una cerveza. Aquella sería una noche larga. 



Un par de horas después estacionaba tambaleante su moto nueva —para ella— frente al edificio que se prometió no regresar; metiéndose las llaves en el bolsillo trasero abrió la puerta encontrando al portero desenvolviendo un regalo, levantando la mirada hacia ella, la sonrisa que marcaba su rostro se borró de inmediato.

—Señora —él pronunció. Ella se estremeció al igual que lo hizo su corazón. 

—Feliz navidad —murmuró metiendo la mano en el bolsillo interno de la cazadora, sacando una pequeña caja que contenía un llavero de Darth Vader que sabía que él atesoraría por ser fanático de Star Wars—, es una pena que no pueda pasarlo con su familia —dijo patosamente, entregándole la caja, sonriéndole. 

—Gracias —respondió aceptando el regalo. 

—¿Podría llamar el ascensor? Olvidé la llave y es tarde, Douglas debe estar enojado por hacerle esperar —vio al hombre rascarse la nuca haciendo un mohín. 

—Lamento no poder hacerlo, señora, él dio órdenes de no permitirle subir —Holly se llevó la mano al pecho y frotó donde estaba su corazón, intentando disminuir el dolor que causó el apretujón.

—Douglas nunca haría eso —pronunció dando un paso atrás, balanceándose por su estado de ebriedad a punto de caer, siendo salvada por él que logró sujetarle de la muñeca. 

>>Solo serán unos minutos —Holly se pasó las manos por el cabello corto hasta la barbilla—, luego me iré, lo prometo —hizo una X sobre su corazón con el índice—, necesito hablarle, por favor.

—Le preguntaré —murmuró levantado el teléfono. Inmediatamente Holly asintió y sonrió. 

Mientras hacían la llamada se tambaleó nuevamente y no hubo quién le sujetara, sus pies se enredaron y cayó sobre su trasero golpeándose la cabeza con la pared, quedándose allí, levantando la cabeza, encontrándose con la mirada sorprendida del portero. 

—Señora… —ella negó y levantó ambas manos. 

—Estoy bien.

No notó en qué momento comenzó a quedarse dormida, lo supo cuando sintió unos brazos levantándola del suelo; al abrir los ojos su corazón se contrajo. 

—John —murmuró sintiendo un nudo en la garganta. 

—Te llevaré arriba —dijo él comenzando a caminar hacia el ascensor. No pudo pronunciar palabra alguna, solo cerró los ojos y descansó la cabeza contra su cuello mientras las lágrimas escapaban por voluntad propia. 

Le acostó en la cama de la que fue su habitación y le acarició el cabello. 

—¿Qué haces aquí, Holly? —ella se encogió de hombros.

—Lo amo —hipó—, yo… sé que no debería estar aquí, pero… no quería estar sola, quería estar con él. 

>>Es estúpido —ella sonrió y mordió el labio inferior—, debería irme antes de que llegue —se sentó y el mundo giró con rapidez—, dejé mal estacionada la moto —sacó las llaves de sus bolsillos. 

—No está en Londres, fue a pasar las fiestas con sus padres, no regresará hasta enero. Puedes quedarte a pasar la noche. 

—Se enojará si se entera que estuve aquí, yo… —negó—, debo irme, fue estúpido venir aquí. 

—¿Dónde está Lara? 

—En América, con sus padres. 

—¿Por qué no fuiste con ella? —Holly sonrió y encogió de hombros.

—Iba a presentar a su novio. 

—Pero… —Holly suspiró y le sonrió. 

—Lara necesita ser feliz, encontró su amor, no quería ensuciar su felicidad con mi presencia de Grinch.

—Lo siento —Holly le sonrió y encogió de hombros.

—Debo acostumbrarme a estar sola nuevamente, eso es todo. 

—Pasa la noche aquí, yo saldré, solo vine por una chaqueta prestada —con rapidez le quitó las llaves de la motocicleta—. Regresaré al amanecer y te las devolveré —dijo tintineando sus llaves. 

John le dejó sola en el apartamento y la melancolía le abrazó. Ella ya no pertenecía allí y eso dolía. Quizá sería su última noche en el que había sido su hogar, por lo que se desnudó y tomó una camisa de Douglas, vistiéndose con ella, acostándose en su lado de la cama, abrazando la almohada que aún mantenía su olor y lloró hasta quedarse dormida.

Holly no regresaría allí.

------
Sé que es diferente a lo que debería ser dada a las fechas festivas en las que nos encontramos, pero no pude contenerme y mostrarles cómo se siente Holly. 

Espero que hayan pasado una muy feliz navidad y les deseo que este nuevo año venidero esté colmado de amor, paz y felicidad.

Ariane D'Angelo

You May Also Like

4 comentarios

  1. Si es muy triste.... Pero es hermoso este regalo ;) aunque Holly quería verlo, él simplemente se fue....
    Besos gigantes!!!!
    Felices fiestas!!!
    XOXO

    ResponderEliminar
  2. Cuando se publica la segunda parte de juegos de poder

    ResponderEliminar
  3. Cuando se publica la segunda parte x fis

    ResponderEliminar